En este nuevo artículo queremos profundizar sobre la importancia del contrato de confidencialidad para empleados a raíz de la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

Si tienes trabajadores en tu empresa, el contrato de confidencialidad es uno de los puntos más importantes que debes establecer, evitando que trascienda información de tu empresa fuera de la misma.  Además, otro punto importante es que dicho contrato deberá tenerse en cuenta no solo para empleados por cuenta ajena, sino que también deberán firmarlo tanto proveedores como trabajadores freelance/autónomos siempre y cuando trabajen con información sensible de la empresa.

Regulación

art. 5.1 f) RGPD

tratados de tal manera que se garantice una seguridad adecuada de los datos personales, incluida la protección contra el tratamiento no autorizado o ilícito y contra su pérdida, destrucción o daño accidental, mediante la aplicación de medidas técnicas u organizativas apropiadas (“integridad y confidencialidad”). 

El Contrato de Confidencialidad resumido en 5 puntos:


1

¿Qué es el contrato de confidencialidad? 

Dicho contrato se centra en la obligación, por parte de cualquier trabajador, de no divulgar información sensible de la empresa ni cualquier tipo de dato, tanto de clientes como de otros empleados. En general, deberá mantener secreto de toda la información a la que accede en el desempeño de sus funciones diarias. 


2

¿Quién debe firmarlo?

Todos aquellos profesionales que establezcan una relación laboral con la empresa y entren en contacto con cualquier tipo de información sensible: trabajadores por cuenta ajena, ya sean indefinidos, contratos formativos o en prácticas; también habrá que tener en cuenta a los trabajadores freelance/autónomos y en determinadas situaciones a todos aquellos proveedores que manejen información de mi empresa. 


3

¿Para qué sirve el contrato de confidencialidad?

Principalmente, su misión es proteger toda la información que maneja cualquiera de los empleados en el ejercicio de sus funciones, su compromiso a cumplir con las reglas específicas de tu empresa y no divulgar los datos con los que tratan. 



4

¿Puede alguien negarse a firmar un contrato de confidencialidad?

Aunque no es muy habitual, un empleado puede negarse a firmar dicho contrato. Ante esta situación, debes saber que no estás cumpliendo con el Reglamento General de Protección de Datos, por lo que tu empresa podría enfrentarse a sanciones económicas por parte de la Agencia Española de Protección de Datos, en caso de producirse cualquier tipo de incidencia con los datos de, por ejemplo, un cliente.  Por esta razón, es sumamente importante que todos los trabajadores firmen el contrato de confidencialidad.  


5

¿Qué duración debe tener un contrato de confidencialidad?

La duración del contrato vendrá dictaminada por parte de la empresa, pudiendo trascender más allá de la relación laboral. Por lo que, un empresario puede pedir que se siga manteniendo el compromiso de secreto una vez finalizada la relación laboral, evitando así la competencia desleal. Normalmente suele ser hasta dos años después de la fecha fin de la relación laboral

¿Quieres más información o necesitas una revisión de los contratos de confidencialidad de tu empresa? No dudes en contactar con nosotros. Desde AKELA podremos asesorarte para ofrecerte la mejor solución.

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