Uno de los temas más delicados cuando una persona tiene una idea brillante es saber cómo protegerla correctamente para que nadie se la copie, de esto mismo, es de lo que hablaremos en este artículo: la protección de una idea emprendedora. 

La propiedad intelectual cuenta con 2 categorías: derechos de autor y derechos conexos y propiedad industrial. Los derechos de autor se refieren a las obras literarias, de arte, artísticas… pero con el paso de los años, se han extendido incluso a Internet, al software, a los valiosos códigos fuente de las empresas… de manera que quede todo atribuido a un grupo de personas, que son sus autores, quienes han tenido la idea y han conseguido llevarla a cabo.

¿Cómo proteger una idea emprendedora?

Pero si quieres proteger una idea emprendedora, aunque teóricamente basta con decir “esta idea es mía”, lo recomendable es que puedas demostrar su originalidad y tramitar su inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual. Hasta entonces puedes proteger tu idea de otra manera, y es con un concepto que seguro conoces: un acuerdo de confidencialidad.

Teniendo en cuenta que la propiedad intelectual no da una cobertura total, con un acuerdo de confidencialidad o NDA (not disclosure agreement) se podrá regular en un contrato ese intercambio de información y el consentimiento.

Hoy en día, es muy habitual ver como empresas que contratan a trabajadores firman contratos de confidencialidad para que no puedan hablar de determinados temas de la empresa. Digamos, que es algo que está a la orden del día, y si quieres proteger tu idea es la manera más efectiva de hacerlo por todas las coberturas que nos brinda.

Así que no tengas miedo si tienes una idea emprendedora capaz de cambiar y revolucionar el mundo por completo, porque ahora podrás llevar a cabo esa la protección de una idea emprendedora con éxito. Nosotros podemos ayudarte.